Con practicidad, un poco de suerte y la ayuda de un adversario que viene en caída libre, Vélez Sarsfield doblegó hoy en el Cementerio de los Elefantes a Colón de Santa Fe por 2-0, y aún mantiene la esperanza de pelear por el título en la última fecha, aunque todo esto dependerá de lo que sumen San Lorenzo de Almagro y Newell's Old Boys.
Mauro Zárate, a los 23 minutos de la primera parte, puso en ventaja a Vélez, y Lucas Pratto, a los 33 del segundo período, a través de la conversión de un penal, colocó el 2-0 definitivo.
Ambos conjuntos concluyeron el partido con un hombre menos, Vélez debido a la expulsión por roja directa de Zárate, a los 31 del primer capítulo, y Colón por la de Oscar Carniello, a los 33 de la segunda parte.
Vélez no jugó un gran partido, pero la clave de su triunfo estuvo en las dos áreas: pegó cuando se acercó al arco defendido por Germán Montoya, mientras el uruguayo Sebastián Sosa supo cómo conservar el cero en su valla en las ocasiones que Colón tuvo para marcar.
Colón, a pesar de los problemas que tuvo para generar un juego claro, tuvo la pelota y el campo en muchos pasajes del cotejo, y por momentos estuvo a poco de alcanzar el empate. Pero está visto que por algo los santafesinos no ganan desde hace 12 fechas (diez reveses y dos empates).
El partido se terminó, metafóricamente hablando, cuando el reloj llegaba a la media hora. Pratto, en absoluta soledad, superó la línea de Carniello, quien lo agarró en el área obligando al árbitro Silvio Trucco a sancionar penal y a expulsar al defensor rojinegro, quien ya estaba amonestado.
Pratto definió con precisión, puso el partido 2-0, y determinó que los 15 minutos restantes estuvieran de más, y sólo sirvieran para que Colon intentara sin éxito llegar al gol.
Colón se fue despedido con el aplauso de su gente, reconociendo el esfuerzo de este grupo que la sigue luchando a pesar de la demora crónica para percibir sus salarios. Vélez, mientras tanto, se retiró del campo con la ilusión intacta.
